Mis 5 hábitos para llevar una vida lenta

12.07.2022

Seguro que después de algún día largo y acelerado te habrás planteado el ritmo de vida que llevas. Y habrás pensado que te gustaría "desacelerar" para estar más a gusto en tu día a día.

Eso es lo que plantea el concepto "slow life", aplicar otro ritmo a los distintos ámbitos de nuestra vida diaria. Vivir despacio y sin agobios, disfrutar de cada momento y de las personas que te importan.

Si quieres llevar una "vida lenta" vas a tener que hacer cambios. Pero es importante que los cambios que realices no te supongan un agobio. Mi humilde consejo, ir poco a poco. Empieza por cambiar un hábito y cuando lo tengas incorporado como parte de tu día a día podrás embarcarte en un nuevo cambio.

Quizás llevas tiempo planteándotelo, pero no sepas por dónde empezar. Así que te cuento aquí los cinco hábitos con los que yo intento llevar mi vida a otro ritmo:

1- Intento trabajar para vivir, y no vivir para trabajar.

No debemos olvidar que el trabajo es solo es un medio de vida, pero no nuestra vida entera. Esto puede parecerte muy "flower power" en un mundo con tanta precariedad laboral. Lo que quiero trasmitirte es que, simplemente, desconectes del trabajo cuando no estés en él.

2- Planifico mis tareas día a día.

Si  no planifico, me agobio. Siento que el tiempo me pasa por encima. Así que al final de cada mes programo las tareas del mes siguiente. Y al final de cada día organizo mi tiempo para el día siguiente. Esos ratos que dedico a agendar mis tareas me ayudan a no aturullarme y ser más eficiente. Y, por supuesto, para tener más tiempo para el siguiente de mis hábitos, que también te aconsejo agendar...

3- Guardo tiempo para mí.

Y a veces solo lo hago si lo agendo. Es lo que pasa cuando tenemos tantas cosas para hacer a diario. Así que te aconsejo que hagas lo mismo: programa en tu calendario las actividades con las que disfrutas, que te relajan, que suponen un descanso para ti. Mi tiempo para mí lo dedico a cosas que me llenan y me relajan, como estar en contacto con la naturaleza, cuidar mis plantas, leer, el cine, o practicar manualidades como el ganchillo, la talla de madera, la cerámica, el bordado, el patchwork y, a veces, hasta cocinar. Y, cuando me da, hasta paso un buen rato tumbada en la cama sin hacer nada.

4- Menos pantallas y más cuidado de nuestras relaciones personales.

Con esto no quiero decir que te deshagas de tu móvil, sino que seas consciente de cuánto tiempo lo utilizas y para qué. Porque yo, si te soy sincera, perdería la relación con mucha gente que me importa si no lo utilizase. El móvil es una herramienta, y todo depende de cómo la utilices. ¡No te olvides de conectar en persona con la gente que te rodea!

5- Intento consumir responsablemente.

Cada vez siento más intensamente que necesito estar en espacios libres de cosas, despejados. Para ello trato de deshacerme de lo innecesario y de consumir responsablemente en todos los ámbitos de mi vida. Dejar de comprar cosas que no necesito y disfrutar de una vida más simple. Siento que este hábito me da la paz y la calma mental que necesito en mi día a día.

Te animo a que hagas lo mismo, que empieces a reducir tu consumo y a disfrutar más de los pequeños momentos cotidianos. ¡Es mejor acumular experiencias que cosas!

Estos son mis cinco hábitos principales para conseguir una vida más lenta... Aunque aún me quedapracticar mucho para conseguirlo. ¿Qué te parecen? ¿Coinciden con alguno de los tuyos? 😉